El Olvido que Seremos, cine colombiano en Cannes

Compartir en:

Por: Graciela Sánchez Narváez -IDEAS CIRCULANTES-

Cuando se lee el título del libro El Olvido que Seremos, se sabe que es un texto que tiene un claro sabor Borgiano, pues evoca al primer verso de un poema muy característico de Borges, titulado: Aquí, Hoy.

La historia de este libro cuenta que precisamente este verso fue encontrado en el bolsillo de Héctor Abad Gómez, padre del autor de esta novela, el día que fue asesinado.

Su hijo, que lleva su mismo nombre, Héctor Abad Faciolince, no podía acertar mejor al titular su novela con este poema, pues lo que narra en ella tiene todo el sentido que comprime este solo verso.

La obra ha tenido varios premios internacionales y ha sido traducida a ocho idiomas. Es un coherente homenaje del autor a su padre, un hombre inigualable, un destacado médico y un persistente luchador por los derechos humanos, motivo por el que fue vilmente asesinado. Las constantes y valientes denuncias que él hacía en contra de grupos paramilitares, reclamando por las muertes de varios líderes populares en Medellín y en toda Colombia, le costaron la vida.       

Basado en esta novela y conservando el mismo título, el español Fernando Trueba encargó a su hermano David la elaboración de un guion cinematográfico y desarrolló la realización del filme. Esta es una de las cincuenta y seis películas que lucirán el sello Cannes 2020. Se trata entonces de una producción colombiana que ha traducido a imágenes cinematográficas uno de los libros esenciales de la literatura latinoamericana reciente. La película tiene un toque dramático, es dirigida por un ganador del premio Goya en varias ocasiones y, en este momento, aspira nuevamente a que se lo entreguen con esta película Iberoamericana que se estrenará en Francia en abril del próximo año. 

La obra de Héctor Abad Faciolince es, en sí, la historia de un hombre dividido entre el amor a su familia y la lucha por las causas sociales en la polarizada Medellín de los años setenta.  Su hogar estaba orientado hacia la creatividad, resultado de una educación familiar cuya esencia se basaba en la tolerancia y el amor. Nada podía predecir que todos deberían afrontar la ausencia de una de sus amadas hijas, quien muere atacada por un incurable cáncer. Impulsado por la frustración y la tristeza, este hombre maravilloso se dedica de lleno a las causas sociales.

Es un libro que invariablemente impacta a todo quien lo lee, al punto que se ha convertido en un clásico de este tiempo. Es seguramente por esta razón que su director demoró un poco en lanzarse a la posibilidad de plasmar esta novela en una obra cinematográfica que debía competir entre muchas otras, pues siempre pensó en lo difícil que es trabajar con contenidos tan impactantes, tan esenciales, tan dolorosos y tan reales. Por eso, ante la primera oferta, fue cauteloso, le preocupaban también otras variables propias de estas producciones, como la compleja línea del tiempo, ya que, en el libro, la historia abarca más de veinte años, cuya trayectoria era difícil de manejar y resolver en el lenguaje cinematográfico.  

Este problema temporal se termina abordando y concentrando la acción en dos períodos básicos: la infancia del hijo (Héctor Abad Faciolince) y la muerte de su padre (Héctor Abad Gómez), así que el material se adapta a esos dos momentos, pero para la imaginación y la estética, que cuentan mucho en la película, aunque se generaron con dos estilos separados, dando a cada período dos tratamientos diferentes, se funden y complementan en el filme dando significado el uno al otro.

Con todo lo anterior, El Olvido que seremos es la reconstrucción amorosa, paciente y detallada de la vida en un entorno y en una época, a través del recuerdo del entrañable amor hacia el padre, un profesor universitario que promovía la tolerancia y los derechos humanos en la violenta Medellín, desde la perspectiva de su hijo, quien identifica y describe su preocupación y desvelos, divididos entre el afán del bienestar de sus hijos y la justicia para los desfavorecidos.

El olvido que seremos relata nuevamente, con lenguaje poético renovado y con la verdad como base, la lucha frontal entre el bien y el mal, es el retrato de un hombre bueno que corre riesgos por su valentía y honestidad ante los hechos, en una época en que la atracción fotogénica del mal, la fascinación por el éxito fácil y la violencia, inundan continuamente y con insistencia las pantallas de cine y televisión, las páginas de nuestra literatura y, lo peor de todo, nuestra vida diaria.

Hoy, tanto el libro como la película, son completamente necesarios como componentes de memoria colectiva, no solo para Colombia o Latinoamérica, sino para todos los habitantes de este maltratado universo en todos los sentidos. La ética y los valores que cimientan esta historia conmueven universalmente porque todos estamos, de alguna manera, incluidos en el actual caos que el mundo vive, con el odio, la intolerancia, la corrupción, y el poco valor que la vida representa.  Sin embargo, anidamos todavía la esperanza de que estos textos e imágenes puedan conmover, especialmente a los niños y a los jóvenes, para reorientar este mundo y hacerlo más habitable y amable para todos.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!