‘Laboratorios’ para la Cultura Literaria de Nariño

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Por: Graciela Sánchez Narváez -IDEAS CIRCULANTES-

Este verde poema, hoja por hoja, lo mece un viento fértil, suroeste; este poema es un país que sueña nube de luz y brisa de hojas verdes. Aurelio Arturo Martínez (Morada al Sur).

El departamento de Nariño históricamente ha sido un espacio fructífero para la creación artística en todas sus manifestaciones culturales. Es en este territorio verde donde nace el poeta Aurelio Arturo Martínez, reconocido como uno de los mejores de su tiempo en nuestro país y por fuera de él.  En cada rincón de nuestros pueblos, existe el cantor a la vida, al tiempo y a este espacio colorido. No terminaríamos de mencionar a quienes siguieron los pasos de este gran poeta.

La literatura nariñense ha sido y es la expresión viva y artística que evidencia al hombre del sur en sus cosmovisiones, en su filosofía de vida, en sus emociones, creencias y saberes, pues su tránsito cultural en la historia lo ha mostrado como el sujeto de múltiples lenguajes y múltiples maneras de comunicarse con su entorno.

Es importante reconocer que la iniciativa que el Ministerio de Cultura ha tenido, al crear los ‘laboratorios para la investigación y la creación cultural’ es un   acierto, teniendo en cuenta que pueden llegar a constituir la respuesta a una necesidad sentida, no solo por los creadores del arte y la cultura, sino por las comunidades que siempre han reclamado el reconocimiento de su identidad, pues, cada una de ellas han creado sus propias maneras de expresión de su idiosincrasia, que es necesario analizar e incluir en los planes nacionales de cultura.

La literatura de nuestro departamento de Nariño, tanto en su forma oral como en la escrita, es reflejo de una sociedad creadora, donde los mitos y leyendas, son frutos de la riquísima invención e imaginería de los habitantes de los pueblos de nuestro medio. Es así, como manifiestan su esencia especial, compleja y personal de concebir el mundo y la vida de los seres que habitan en su entorno. De manera que, no podemos demeritar la importancia del mito en la literatura nariñense, ella se alimenta de él, a la vez que lo contiene, es fundamento de reflexión original y personal pues, en él, la literatura integra intenciones, saberes, historias, conocimientos, enfoques y personajes.

Parecería que el término Laboratorio se relaciona exclusivamente con las ciencias naturales o aplicadas o con las prácticas tecnológicas, sin embargo, las Ciencias Humanas, las artes y la Literatura, pueden ser observadas por expertos con un enfoque experimental, hermenéutico y crítico social, para discernir las esencias del quehacer humano en sus múltiples expresiones.

Todo dependerá del enfoque de quien coordine las acciones, para lo cual, no solo se requiere saber del arte y de cultura, sino de Ética y Estética. Los resultados de estos esfuerzos permitirán deslindar el hecho cultural y literario, de los hechos resultantes del ejercicio de poderes, que interfieren en la labor del investigador y lo llevan a cometer errores y a generar fenómenos mediáticos impactantes relacionados con la valoración de la calidad de las obras y la valoración de sus autores que, con mucha frecuencia se registran en las famosas antologías, en las que figuran muchos nombres que surgen de la afectividad y de la influencia otros factores ajenos a la validez de la obra.  

La intención del Ministerio de Cultura es clara y los objetivos planteados son completamente atinentes:

  1. Registrar la memoria de autores y obras literarias existentes.
  2. Analizar sus contenidos para detectar su calidad estética, lineamientos, géneros y temáticas etc.
  3. Permitir el diálogo y las triangulaciones entre autores de generaciones distintas.

En nuestra opinión, para lograr lo planteado, los laboratorios deben ser integrados por artistas o estudiosos del arte y la cultura, cuyo conocimiento nada tenga que ver con organismos y poderes ‘polítiqueros’, pues, cuando tercian estos intereses, nada de lo esperado llega a su verdadera meta.

De la misma manera, quienes integran los equipos de los laboratorios, deben tener una experiencia, que no quiere decir tener más edad, pues hay en el departamento de Nariño, una nueva generación de jóvenes escritores, dedicados a hacer literatura, que tienen todas las herramientas para dirigir y coordinar estas entidades de investigación y creación literaria. Son personas que, por su permanente acercamiento a la obra literaria, a la crítica de la obra y al análisis minucioso, pueden adentrarse en ella, para leerla desmenuzando la voz del autor y las voces de los personajes para ubicarlos en su espacio y en su tiempo y para comprender e interpretar también sus silencios desentrañando historias y descubriendo enfoques, mitos y leyendas.

Esta mirada honesta llevará al Ministerio de Cultura a sustentar y financiar con la confianza debida, estos laboratorios y el trabajo de los equipos de expertos.   


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