Las aves del piedemonte

Compartir en:

Por: José Arteaga (Twitter: @jdjarteaga)

Se calcula que en Colombia hay 1.912 especies de aves. La mayoría de ellas se encuentran en el Amazonas, aunque es la reserva natural de Tinamú en San Peregrino, Caldas, la que más aves tiene. Es uno de los observatorios más grandes de la tierra, demostrando que estas cifras son la Colombia de mostrar, la de contarle al resto del mundo la riqueza que tenemos.

En medio de esa riqueza, con 24 reservas naturales nacionales dedicadas a la preservación de aves, también hay rutas turísticas (hoy apagadas por la pandemia) y festivales que también han sufrido los embates del confinamiento.

Y el más antiguo de estos festivales de aves está en Nariño. Su primera edición data de 1993 y ha sufrido como ninguno los hechos que han marcado a Colombia en estos años. Hablamos, por supuesto, del conflicto armado. ¡Qué le va a interesar la fauna y la flora a unas personas que sólo provocan muerte y destrucción! Por eso suspendieron el festival en 2004 y hasta nueve años después no pudieron realizarlo.

El evento se denomina Festival de Aves del Piedemonte Costero de Nariño y se realiza en la cuenca del río Güiza. Por allí están las poblaciones de Altaquer, en Barbacoas y Ospina, en el municipio de Ricaurte, y va desde dos reservas naturales, la del río Ñambí y La Planada, hasta la frontera con Ecuador. Una región bellísima, poco frecuentada, escondida casi y, claro, zona en la que han campado a sus anchas los grupos armados.

De todas formas, WWF-Colombia y la Fundación Altrópico de Ecuador lograron que el festival se volviese a poner en marcha. Ahora lo organizan un grupo asociado de cuatro reservas naturales (La Planada, El Bosque, Río Ñambí y La Nutria Piman) y tres fundaciones (Fundación Ecológica los Colibríes de Altaquer FELCA, Grupo Ecológico Los Tirapuentes y Fundación Gelti). Héroes todos.

¿Cual es la intención? Defender a toda costa las 617 especies de aves que habitan en la región, y promover actividades humanas para combatir los desastres naturales provocados por el hombre. Pero como este año el virus no ha permitido ni organización ni desplazamientos, pues todo ha sido virtual.

Un conversatorio Facebook Live de la página de la reserva Río Ñambí, en donde se han mostrado las aves de la región, detallando sus características y sistemas propios de supervivencia. Una charla del biólogo Luis Carrasco sobre el correcaminos escamado, ave terrestre de selvas de tierras bajas en peligro de extinción. Una conferencia del arquitecto Héctor Ceballos sobre el aviturismo y el turismo de naturaleza como alternativas económicas a nivel local.

En fin. Parece increíble que todo este empeño se mantenga en los tiempos que corren. Y que se siga adelante con labores como reforestación, plantación de jardines, adecuación de cebaderos y libaderos, protección de las reservas, investigaciones científicas, identificación de especies, trabajos de tecnología, proyectos de nuevas rutas turísticas, visitas para personas con discapacidad, peregrinajes, charlas y conferencias de expertos. En suma, preservación del ambiente y sus especies.

Es imposible no reconocer esta labor, más allá de todo lo que acontece en su contra.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!