Cine latinoamericano, Glauber Rocha

Compartir en:

La muerte temprana no privó a Rocha de ser reconocido como uno de los directores más importantes de la cinematografía latinoamericana.

Recientemente se conmemoró un año más del deceso de este hombre de cine, nacido en Brasil. La muerte temprana no privó a Rocha de ser reconocido como uno de los directores más importantes de la cinematografía latinoamericana.

La muerte temprana no privó a Rocha de ser reconocido como uno de los directores más importantes de la cinematografía latinoamericana.

Por Víctor Chaves R. #ReporteroNomada

El cine del brasileño Glauber Rocha golpea de frente a los ostentadores de las formas abusivas de poder; es una cachetada al rostro de los burócratas, que todo, lo entorpecen y lo obstaculizan; de los corruptos, que todo lo que tocan lo pudren o lo sumen en la miseria. Pero también es un reconocedor: de los valores y del esfuerzo de la gente pobre pero sana de espíritu, por lo menos, que es capaz de cantar y danzar en medio de lo paupérrimo y desolador; de aquellos que se criaron en las calles, dentro del fango y con pelotas a medio inflar, para jugar el fútbol, la pasión de todos en su país. 

Glauber Rocha: desde niño sintió el arte y el cine en sus venas 

Para sintetizar y responder ahora qué era lo que quería Rocha desde su niñez, se puede decir que lo que él quería, era comunicar algo, contar algo.

De ahí que antes de los 16 años, ya hubiera manejado una cámara fotográfica, ya había actuado en teatro y ya había dado algunos pasos como periodista. Nada mal para alguien que apenas rayaba en la adolescencia y que había sido criado en un colegio presbiteriano.

Para 1959, cuando apenas había cumplido 21 años, ya contaba con experiencia como asistente en algunos proyectos fílmicos locales e inclusive alcanzó a asistir durante un par de años a clases de Derecho. Él consideró que todo ese bagaje le permitiría afrontar un primer proyecto individual en el campo fílmico: Pátio, fue el resultado de ese esfuerzo inicial como director y aunque nadie recuerda claramente su contenido, sí están seguros de que a partir de ese instante, todo cambió para este rebelde brasilero. 

Dios y el diablo en la tierra del sol, su película más aclamada 

Decidido a ser un periodista y director de cine, Rocha piensa en determinado momento que puede hacer una simbiosis de las dos actividades.

De ahí que en 1964 realiza Dios y el diablo en la tierra del sol, una película que se desarrolla en los años 40 y narra la historia de Manuel, interpretado por Geraldo del Rey, un campesino humillado hasta el maltrato por su patrón. Hastiado de esto decide matarlo y darse a la fuga.

Pero si algo cambió fue para empeorar: perseguido por la justicia y acompañado de su esposa Rosa, realizan un recorrido por azarosas tierras de su país, observando aterrados como la gente entra en estados de violencia física, sexual y hasta espiritual.

Esta película es una de las más reconocidas por el público brasilero y latinoamericano, dada la transparencia del mensaje y a también a que se trata de una visión que bien puede suceder en cualquier rincón de este continente. 

Tierra en trance, una película sobre lo negativo 

Tres años más tarde, Rocha, que ya ha recorrido su país y el de algunos de sus vecinos, se carga de un escepticismo pleno, ya que rápidamente concluye que mientras las clases políticas de ese entonces se mantuvieran en el poder, el destino de todos estaría signado por la desgracia y la miseria.

De ahí nace Tierra en tranceque nos sino una indagación profunda de los valores culturales y sociales para emprender a partir de este punto una crítica férrea y decidida contra las clases históricas gobernantes.

Rocha consiguió despertar todo tipo de críticas, pero para él lo más importante fue que dejó sentadas las bases para la creación y promoción de lo que después se conocer como el Cinema Novo, algo que después se convertiría en una escuela o en una forma de hacer cine. 

O Dragao da Maldade Contra o Santo Guerreiro, fin de su trilogía 

Hacia 1969 termina O dragao da maldade contra o santo guerreiro (Antonio das Mortes), la tercera pieza de su trilogía analítica del interior físico, mental y espiritual de las tierras latinoamericanas, a través de personajes oscuros, casi lúgubres.

La historia que se narra en esta película no es lineal ni mucho menos; está cargada de giros, sorpresivos cambios de planos y secuencias que solo se entenderán con mucha imaginación. Para Rocha no era si la continuación u otra versión de lo que quiso contar en las dos primeras partes de la trilogía. 

Glauber Rocha: su cine en las aulas 

En la parte final de su corta carrera (murió a los 43 años, víctima de problemas cardiacos y respiratorios), Rocha realizó y dirigió películas valiosas para la filmoteca Latinoamérica como Cabezas cortadas, O Leao de Sete Cabezas, Cáncer, Historia do Brasil, As Armas e o Povo, Claro, Di, Jorjamado no Cinema, y A idade da terra. 

Su legado a la cultura del continente y el mundo es reconocido por todos. Sus posturas políticas siempre fueron respetadas y también fue considerado un valioso contador de historias. Elementos trascendentales a la hora de escoger material audiovisual para utilizar como herramienta didáctica en clase.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!