Prevención y control de las enfermedades no pueden entrar en cuarentena

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El infectólogo pediatra Carlos Torres Martínez indica que vacunarse es una actividad esencial que debe continuar con la pandemia y no debería interrumpirse.

Noticias Salud

De acuerdo con el informe publicado por la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud, OPS/OMS, “la evaluación virtual rápida de la prestación de servicios para las Enfermedades No Transmisibles, ENT, durante la pandemia Covid-19,  durante un período de cuatro semanas en mayo, confirmó que la pandemia ha tenido un impacto global y que la interrupción de los servicios de salud de rutina representa una amenaza para la salud de las personas que viven con enfermedades crónicas no transmisibles”.

Es así que la  Organización de las Naciones Unidas, ONU, señala como situación preocupante el hecho de que la lucha contra el Covid-19 esté ocasionando la interrupción de los servicios para prevenir y tratar (entre ellas Cáncer, diabetes e hipertensión), pues las personas que viven con estas patologías son más vulnerables a enfermarse gravemente o morir por la nueva infección por coronavirus.

Vacunación, una prioridad

El doctor Carlos Torres, miembro del comité de inmunizaciones de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, SLIPE, asegura que “la vacunación en tiempos de Covid-19 plantea desafíos muy importantes y difíciles de manejar. La pandemia genera una disrupción de los servicios de salud en la que los recursos humanos, logísticos y financieros, pueden irse hacia el manejo de la pandemia y en desmedro de servicios esenciales como la vacunación”.

El especialista en infectología pediátrica manifiesta que, la población tiene un pensamiento equivocado sobre la vacunación en medios del confinamiento, es erróneo percibir a las enfermedades prevenibles por vacunas, EPVs, como algo lejano y poco importante, cuando en realidad esas condiciones pueden ser más severas, más frecuentes en niños y más contagiosas que el mismo COVID-19.

De acuerdo con el documento latinoamericano sobre vacunación y servicios de inmunización durante la pandemia COVID-19, de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica y la Asociación Latinoamericana de Pediatría “las coberturas para el tercer trimestre del 2020 están entre un 20-25% por debajo de lo esperado para todas las vacunas, lo cual muestra el impacto que la pandemia está teniendo en las actividades de prevención esencial”.

Recomendaciones

  •   La vacunación es una actividad esencial que debe continuar con la pandemia y no debería interrumpirse, dado que el no hacerlo implica riesgos a nivel individual y para la comunidad en general.
  •    Todo niño debe tener su esquema completo de vacunación. Toda visita o contacto con el sistema de salud debe ser aprovechado para poner al día al paciente en sus vacunas.
  • La vacunación es una prioridad. Independientemente de la edad, toda persona debe recibir su esquema de vacunación completo para su edad.
  • Debe priorizarse la vacunación del adulto mayor o con condiciones de riesgo metabólicas, cardiacas, respiratorias, etc.
  • Las vacunas contra enfermedades propensas a generar epidemias deben estar al día.

Efectos dramáticos

Para el doctor Cesar Augusto Arango-Dávila, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría Biológica, “la cuarentena como estrategia de control de la progresión de la pandemia ocasionada por COVID-19, suele ser una experiencia desagradable: la separación de los seres queridos, la pérdida de libertad, el temor a la infección, el temor a morir, las consecuencias por la enfermedad o muerte de personas cercanas, el aislamiento físico, el estigma, la presión mediática, las repercusiones económicas y el cambio en la cotidianidad ocasionan efectos dramáticos en la salud mental de la comunidad”.

Añade el especialista en psiquiatría que, “en una investigación en curso que se está desarrollando en el Hospital Universitario Fundación Valle del Lili en colaboración con la Universidad Icesi de Cali, Colombia, los datos preliminares muestran que en el suroccidente colombiano, en una muestra aproximada de 600 personas mayores de 14 años se presentan las siguientes manifestaciones de compromiso del funcionamiento mental: 42% se sienten agobiados y en tensión, 39% tienen la sensación de estar agotados y sin fuerzas, 37% tienen dificultad en el sueño, 32% se sienten nerviosos y malhumorados, 27% tienen la sensación de estar enfermos, 16% reportan claros síntomas de pánico, 9% manifiestan “no valgo la pena para nada”, 8% se les ha pasado por su pensamiento la idea de “quitarse de en medio” y 4% han pensado claramente en esta idea”.


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