Jerarcas de la Iglesia Católica rechazan hechos de violencia en Nariño y Cauca

Compartir en:

Los obispos y vicarios se solidarizaron con las familias de los jóvenes asesinados en Samaniego. Pidieron a los grupos armados respetar el Derecho Internacional Humanitario.

Noticias Nariño

“Rechazamos con dolor y tristeza los hechos ocurridos en Cauca y Nariño y expresamos profunda preocupación por la grave situación de violencia y atropello a los derechos humanos que atraviesan los dos departamentos”, expresaron los obispos católicos de Popayán, Pasto, Ipiales, Tumaco y los vicarios apostólicos de Guapi y Tierradentro.

En un comunicado ofrecen oraciones y solidaridad a las familias de los jóvenes “vilmente asesinados” en el municipio de Samaniego y otras regiones del suroccidente colombiano.

Pero además extendieron solidaridad a todas las familias que han perdido sus seres queridos a causa de la Pandemia por covid-19 y apoyan el máximo cuidado respetando los protocolos de bioseguridad.

Los jerarcas señalan que frente a los hechos de violencia ponen de manifiesto los varios informes y alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo, y de diferentes organizaciones nacionales e internacionales que han pedido a las instituciones gubernamentales estar más atentos a ciertas zonas en donde la violencia se hace más aguda.

“No son hechos aislados”

“La muerte de estos jóvenes, no puede verse como un hecho aislado, son el reflejo de una grave problemática social y económica, que se suma a la presencia de cultivos ilícitos, narcotráfico, minería ilegal, control del territorio y grupos armados al margen de la ley, que se agrava en puntos neurálgicos de nuestras Diócesis y que en los últimos días ha dado muestra de un desprecio por la vida inimaginable”, agregan en el informe.

El pronunciamiento lo hicieron los obispos de Pasto, Enrique Prado Bolaños; de Ipiales, José Saúl Grisales; de Tumaco, Orlando Olave Villanueva; los vicarios de Guapi, Carlos Correa Martínez, de Tierradentro, Oscar Múnera Ochoa y el arzobispo emérito y administrador apostólico de Popayán, Iván Antonio Marín López.

Invitaron a tener siempre presente que la vida es un Don Sagrado que Dios nos regala, para respetarla, valorarla y cuidarla, como principio fundamental de las relaciones humanas, sociales y comunitarias.

“Debemos rechazar todas aquellas formas de violencia que fragmentan la construcción de un país, respetando siempre los derechos fundamentales”, anotaron.

Piden presencia del Estado

También solicitan mayor presencia del Estado, con efectiva y planificada inversión social que genere oportunidades de vida, en las comunidades afectadas por la violencia, especialmente generando mejores alternativas para los jóvenes.

Invitan a los grupos armados que, en medio de este conflicto, se respete el derecho internacional humanitario y comprendan que la violencia no es la solución a las necesidades históricas que ha vivido nuestro territorio y que al contario genera más violencia.

A los jóvenes los invitan a no perder la esperanza. “Nos unimos a sus rechazos frente a los atropellos de la juventud y recordamos a toda la sociedad el deber de ofrecerles oportunidades para que puedan alcanzar la realización plena de sus ideales”.

Recordaron que como Iglesia Católica han desarrollado diversas iniciativas que han logrado aportar a la construcción de la paz “y seguiremos trabajando, desde nuestros planes pastorales, para que sea el Desarrollo Humano Integral el fundamento de la construcción de una verdadera paz como lo enseña la Doctrina Social de la Iglesia”.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!