El legado imperecedero de Stanley Kubrick

Compartir en:

Nacido en Nueva York, Kubrick fue un narrador de la evolución de las sociedades contemporáneas, con todos sus defectos y virtudes. Más de 21 años después de su muerte, se sigue especulando sobre las afinidades políticas del gran director.

El director neoyorquino Stanley Kubrick cuenta con una amplia oferta filmográfica que narra historias del hombre y su comportamiento en determinadas circunstancias físicas y sicológicas. La guerra o la ambición, por ejemplo, son factores que definitivamente alteran el comportamiento usual de los seres humanos. 

Senderos de gloria: visión polémica de la guerra 

A finales de los años 50, Kubrick ya había comenzado a ganarse el reconocimiento de los productores de Hollywood. Por eso obtuvo los recursos para filmar Senderos de gloria, una visión antibelicista de los acontecimientos que alimentaron la Primera Guerra Mundial,en la que un comandante del Ejército francés, encarnado por Kirk Douglas, es acusado de cobardía en el frente de combate. La película fue recibida con reservas en Estados Unidos y hasta con propuestas de censura en algunas naciones de Europa, como en Francia, en donde durante 30 años esta película no fue proyectada porque sentían que se había golpeado su orgullo. 

Lolita: cuando el amor es pasión y sufrimiento 

Humbertun novelista veterano busca un lugar apacible para vivir y continuar escribiendo. En esa búsqueda encuentra a Lolitauna joven de 14 años de la que él se enamorará hasta la perdición. Ese es el argumento que manejó Kubrick en 1962 para contar una historia que muestra hasta dónde puede llegar un ser humano persiguiendo una pasión.

El alcance de esta película fue muy grande, al punto que se han hecho varias versiones del mismo guion. Kubrick terminaba así de ganarse un espacio en el mundo de la cinematografía y ahora emprendería el camino de los maestros. 

2001: Una odisea del espacio, su primera obra magistral 

En 1968 Kubrick ya podía decir que hacía un cine particular que golpeaba de frente algunas estructuras sociales conservadoras. Con 2001: Una odisea del espacio, el director norteamericano intenta un acercamiento al peso de la modernidad y las tecnologías futuristas, como medios que al final pueden producir el fin de la humanidad. Con muy pocos diálogos y musicalizada con obras de grandes maestros, la trama lenta desarrolla varios tópicos que para esa época eran manifestaciones de ficción; como los modelos de inteligencia, que incluían la posibilidad de que esta también fuera implantada en seres artificiales; la posibilidad de vida extraterrestre y los sistemas de comunicación.

La película, que fue criticada en un comienzo, ha recibido, con el paso de los años, el reconocimiento de las instituciones cinematográficas del mundo entero, al punto de ser considerado como un documento cultural para la humanidad. Para Kubrick no significó otra cosa que el siguiente paso en su maestría. 

La naranja mecánica, oda a la violencia urbana 

En los primeros años de la década de los años 70, Kubrick deja lista su siguiente obra maestra, La naranja mecánica (A clockwork orange), una adaptación de la novela de Anthony Burgess, que plantea el tema de la violencia urbana originada en los deseos incomprensibles de un burgués amargado.

Malcom McDowell, encarna a Alexun siniestro personaje, jefe de una pandilla que se dedica a practicar el mal a diestra y siniestra, hasta que, se supone, encuentra el castigo ideal: formas inusitadas de tortura sicológica que deben convertirlo en una persona dócil y de buen comportamiento, lo cual al final no sucede. 

La naranja mecánica es una película que aún en la actualidad golpea a los espectadores porque los muestra en una muy cruda radiografía que no muchos soportan. Sin embargo, el culto permanece y como el cine de Kubrick, continúa alimentando la programación y los cronogramas de muchos cine clubes a lo largo del mundo. 

Kubrick, cine y misterio

 Kubrick abordó muchos temas con su cine: la Guerra de Vietnam (Fullmetal Jacket, 1987), la demencia humana (El Resplandor, 1980), y el mundo de las cortes europeas (Barry Lyndon, 1984), entre muchos otros. Material que debe servir como herramienta para la apreciación cinematográfica en colegios y universidades. Su vigencia, es indiscutible.

Stanley Kubrick murió en 1999, pocos meses antes del estreno de su última producción, Eyes Wide Shut, protagonizada por Nicole Kidman y Tom Cruise, una película con un contenido muy peculiar, que aún hoy res objeto de grandes discusiones y que aumentan las versiones sobre una muerte misteriosa, propiciada, tal vez, por enemigos políticos ocultos hasta estos días.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!