Entre la desfachatez y la ignorancia

Compartir en:

Mientras más de la mitad de los colombianos se hunde en una crisis sin precedentes inmediatos, una porción de compatriotas, sigue enfrascada en discusiones infructuosas que son un manto de humo para los corruptos y demás delincuentes que están en el poder.

Por Víctor Chaves R. #ReporteroNomada.

Tragedia y crisis disfrazadas de discursos, promesas y mentiras, que se lanzan a un pueblo ignorante, irresponsable, desubicado y acostumbrado a vivir de las sobras de los ricos. y a las sombras de los mafiosos.

La Colombia de hoy no es muy diferente de la de los años 80 o 90 en el siglo pasado. Prácticamente desde la independencia de la Nueva Granada estamos en manos de las mismas familias, los mismos grupos de poderosos sin recato alguno, ante la mirada pasiva de todos nosotros los que desde hace mucho perdimos la capacidad para el asombro y la sorpresa.

Las expectativas frente al cambio de actitud social que pudiese producir algo positivo de la dimensión de una pandemia, siguen en veremos. Pero la verdad es que no ha pasado nada que no se hubiera esperado y por el contrario las reacciones han sido más negativas que otra cosa.

En nuestro país hemos visto por ejemplo en estos meses, como la clase dirigente se ha aprovechado de la compleja situación para terminar de enriquecerse, para robarse todo lo que esté a la mano y para entregarle el país a la mafia fascista. De eso prácticamente no le queda duda a nadie. Pero una millonada de compatriotas sigue cerrando los ojos, viendo al mal y al enemigo en otras partes y permitiendo que toda esta manada de delincuentes disfrazados de benefactores y caudillos actúe a su libre albedrío.

Y también hemos visto que pese a todas estas circunstancias, a la gente le sigue valiendo huevo que acaben con todo, que se roben hasta el último centavo, que asesinen a todos los líderes sociales, que se siga produciendo cocaína y exportándose a los mejores mercados ante la mirada estupefacta de unos pocos que se han dado cuenta que la política antidrogas del presidente norteamericano Donald Trump y que nosotros decimos seguir a pie juntillas es otra gran farsa que rellena muchos bolsillos en muchos países y termina de sumir en hambres y guerras a los vulnerables de siempre.

Y se podría seguir ahondando en este hecho y citando muchos ejemplos lamentables, pero como la gente de hoy ya no quiere leer y como a nuestros compatriotas la desgracia solo nos importa si llega a nuestras puertas, cerramos esta publicación con una breve reflexión: La desfachatez de quienes hoy nos gobiernan no tiene límite, es decir, que se seguirán robando todo, matando a quien no les guste y aliándose con los carteles mafiosos, entre otras maravillas.

Pero también debe quedar en claro que seguimos siendo un pueblo ignorante, inculto, perezoso y sobre todo incapaz de reaccionar frente a las realidades que lo agobian. Aguantó más de medio siglo de una guerra insulsa y poco le importa si matan a un líder verdaderamente popular, a un indígena o a un negro. Que le vale si se roban la plata de sus impuestos o si los gobernantes y políticos dejan que todos se enfermen o mueran de hambre.mientras se roban la plata de la salud o del bienestar familiar.

La pandemia del coronavirus nos está mostrando el camino hacia una gran tragedia social, sanitaria y económica, de la cual difícilmente y en muy largo tiempo tal vez podremos salir, mientras nuestros gobernantes sigue cagados de la risa robándose todo.

Esa es nuestra muy lamentable realidad. Dolorosa y tristemente real.

Y así seguiremos.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!