SOSO CALABOZO

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Por Daniel Olarte Mutiz
La Nave Va…

Todos los tiranos ocultos bajo la piel de mansos corderos, se han aprovechado de la pandemia para esconder e ir sacando poco a poco su agazapado poder mezquino.

Esta pandemia ha sido el estado ideal para el ejercicio del autoritarismo, porque quienes ostentan el poder coyuntural  encuentran al gobernado en una sumisión tal que, vestida por el miedo, acepta toda imposición y de manera inocente la replica, para sentirse alivianado y quizás menos culpable.

La miopía mental  aparece simulada en acatamiento y disciplina y, no es algo distinto del bozal para el pensamiento libre, se muestra de manera evidente en la cotidianidad, donde rebaños de disciplinados en mansedumbre han entregado su autonomía, voluntad y libre albedrío.

Tarde se han dado cuenta que no solo les han reseteado sus pautas de comportamiento, sino que, de hecho han propagado la desconfianza incondicional a tal punto de resquebrajar amistades sinceras y camaraderías fraguadas en sociedades que se han construido a través de los años.

El lavado de cerebro aparece como propicio escenario para fabricar tábulas rasas, espíritus puros y moldeables donde se pueda cincelar al acomodo del tirano, donde también se puedan trazar las oscuras coordenadas del poder intrínseco detrás de la pandemia…..

¡ Que escenario tan envidiable ! , dirán los que han tejido fino para dejar fluir su hegemonía de manera subrepticia.

En nuestra sociedad colombiana(aplicable a nuestra América) vemos como de manera paulatina, un conglomerado de corruptos han desplegado de manera utilitaria, sustentándose en un estado de emergencia, todo un arsenal normativo para despojar a la población de varios derechos conquistados a través de luchas incansables de muchos años.

Ya pudimos ver, como de un tajo se redujo el salario de un gran porcentaje de empleados estatales y se sigue diseñando pretextos para rapar aun más el ingreso al despojar de otros derechos adquiridos como la prima semestral.

Ahora, con la invención de la famosa «hipoteca inversa», concebida dentro de la más baja inspiración agiotista, deja en las voraces fauces del sistema financiero el patrimonio de muchas familias. Con el precario sistema de salud y la expectativa de vida de ancianos en estado de vulnerabilidad, en poco tiempo expropiarán de manera leonina el poco patrimonio que hayan podido construir.

Mientras con un cinismo sin límites, aparecen en los listados de la revista Forbes y otras, para enrostrar al pueblo hambriento sus ganancias billonarias.

Esa disciplina forzada, adobada con miedo y desinformación, ha permitido a los entes de poder oficiales y a quienes están detrás de ellos, no solo experimentar hasta donde pueden someter al pueblo, sino también jugarse alternativas para fortalecer financieramente sus aparatos de opresión para utilizarlos cuando la gran masa vaya despertando de su letargo.

Saben y son conscientes del alcance del sacudón que puede tener el rebaño adormilado (las protestas por el vil asesinato de Geoge Floyd es un síntoma que deben estar estudiando) y por eso se preparan cual jauría de lobos hambrientos para hacer de su gula depredadora, el nuevo evangelio que los erige como soberanos del planeta.

No puede existir panorama más desesperanzador, cuando resulta evidente que se ha fracturado ese renacer de unidad que iba creciendo entre los oprimidos del planeta, de ese grupo de librepensadores  quienes pensamos aun en la utopía contraria y tangible.

Sabemos más que nadie que el confinamiento ha sobrepasado el plano de lo físico para atravesar el umbral de lo mental y la gran masa de hámsteres tardará en darse cuenta, mientras continúan corriendo e impulsando la rueda que los mantiene aparentemente activos en el mismo lugar.

Un pequeño respiro del planeta ha servido como pretexto para solventar la teoría  que cimenta una marcha atrás en las perspectivas palpables de un futuro apocalíptico, sin embargo, ellos, los poderosos son los que manejan los hilos y saben si es conveniente o no, derrumbar su poderío económico para cambiar el uso de combustibles fósiles por energías limpias.

Pienso sin embargo desde la palabra generosa y limpia, podemos seguir haciendo resistencia, para demostrar que no todo se traga entero y, que una farsa enorme como la que se está montando paralela a la pandemia no se podrá sostener por mucho tiempo.

Debemos aprender a discernir nuestro futuro próximo desde las entrañas de este soso calabozo, ese mismo sitio donde el ojo del gran hermanoide (no merece llamarse hermano) nos vigila, observa y cree tener su dominio absoluto sobre todos.

Crecerá bajo la piel de los niños que eduquemos sin miedo, ese nuevo guerrero que sostenga la armonía universal.


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