Zal, el juglar de la paz

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Más que a la inspiración, Zal recurre a sus instintos para construir música y arte. La historia de este cantor y caminante argentino, comenzó a ligarse a la lucha latinoamericana por la reivindicación social y popular, cuando conoció la Venezuela de Chávez.

Esta historia es una narración en primera persona.

Entrevista: Víctor Chaves R. #ReporteroNomada
Fotografía principal:
Igor Tzvetkov de Bumaga

Contacto con la música

Mi primer contacto con la música fue a los ocho años, cuando conocí al nuevo maestro de música en la escuela y tuve la sensación de que nunca había visto a un adulto tan libre, por primera vez pude imaginarme a mi mismo como adulto alguna vez, había elementos tanto en lo gestual como en su manera de utilizar el sonido que para mi resultaban completamente novedosos.

A partir de ahí comienza un interés por el piano, de hecho aprendí un poco, pero ese aprendizaje se ve interrumpido durante algunos años, cuando me dedique más a jugar al fútbol con los otros chicos del barrio y otras aventuras callejeras, bastante corrientes para la época, en especial sin teléfonos móviles.

Teníamos la rutina de visitar distintos amigos casa por casa, convocándolos para salir a jugar o sencillamente para charlar un poco, saber de sus vidas etc, luego negociar con su madre algún permiso extraordinario, para ir a otros barrios o pasar algún perímetro no autorizado (generalmente marcado por los límites de alguna u otra avenida)

Autismo musical

Tuve periodos de tocar como autista solo en mi habitación, imitando cosas que escuchaba o que veía en los ídolos de aquel entonces. Cambié de instrumento a los 14, lo que mi abuelo ya me había aconsejado cuando yo le hacia al piano, puesto que este es difícil de trasladar y en cambio uno puede llevar la guitarra siempre encima de alguna forma.

Hubo discos y que me impactaron mucho, concretamente un álbum de “One size fits all” de Zappa, «Los socios del desierto» de Spinetta y un vivo de Dizzi Gillespie con Joe Pass a la guitarra. A la vez en casa sonaba tango y folclore argentino, pero sin embargo empecé a interesarme por esa música mucho mas tarde. 

El impacto de conocer la Venezuela de Chávez

Cuando conocí la Venezuela de Chávez el impacto fue muy fuerte, creo que era el mejor momento de la Revolución Bolivariana, además venía haciendo un viaje por Latinoamérica, que sin dudas fue «iniciático» y transformador en mi vida, esa cosa de empezar a sentirme mucho más latinoamericano que argentino fue sin dudas una vuelta de página.

«Lo que me gusta»

En este momento creo que estoy volviendo a lo más rústico del sonido en las canciones, buscando un equilibrio entre el juego simbólico y una suerte de mirada perspicaz sobre la historia.

A su vez me gusta mucho tocar jazz y permitirme la improvisación, pero las emociones de una u otra cosa son bien diferentes y al mismo tiempo tiene que ver con distintos roles de un mismo oficio, el de ser a veces el juglar y otras una fuente de sonido que acompaña en un bar o restaurante, pero que no representa necesariamente un motivo de reflexión a través de la palabra.

El loco mundo

El mundo esta bien loco por cierto, este fenómeno (la gripe Covid – 19) nos saca de toda frivolidad y nos obliga a repensarnos sin dudas, a su vez siempre en el mundo hay situaciones tan extremas e incluso más extremas que la actual, solo que voluntariamente soslayadas para que vivamos sumergidos en una confortable indiferencia.

Y por supuesto la situación de nuestra querida América Latina siempre es algo así como una olla a presión, que puede estallar en cualquier momento, a su vez con una gran biodiversidad y un sentido de correspondencia con la naturaleza muy grande, un pueblo maravilloso y solidario pero a su vez de una conflictividad social muy desgraciada, injusta y excluyente.

Sin dudas mucho de todo esto se da también en otros continentes pero la misma génesis de la conformación de los estados modernos, sin duda se halla en faces bien diferentes en Asia, Europa o América Latina.

Colombia, Venezuela, son lugares muy interesantes, mucha resistencia, lucha, a su vez con condiciones climáticas bien particulares y elementos que han hecho de ellas tierras tan abundantes como desgraciadas, lo digo pensando en lo favorable y desfavorable, que ha traído, por ejemplo el petróleo, la coca o el café.

Un poco como en el ajedrez quien maneja el centro del tablero tiene ganada la partida y creo que hay ciertos recursos en el mundo que hasta ahora han sido el centro del tablero, en un escenario donde el juego es en torno de como manipular la vida de un planeta con la especulación que incluye a la explotación y la miseria como lenguaje corriente. Lenguaje que le quita a los pueblos lo que le pertenece sin otro mérito que someterlos a través de sus leyes de mercado y especulación.


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