Policías de Estados Unidos se están suicidando

Compartir en:

Policías de New York. (Foto tomada de Google)

Todo, la sobrecarga emocional, las presiones para guardar silencio sobre su condición y la falta de respaldo institucional, son factores que se suman a la facilidad para acceder a un arma, para llegar a una situación bastante compleja.

Además, hay un extraño silencio sobre lo que ha llevado a que la tasa de suicidios de policías en Estados Unidos se eleve a niveles sin antecedentes. Precisamente sobre las razones que pueden conducir hacia tan preocupante indicador, el portal de la BBC entregó recientemente un interesante análisis.

Según este artículo en 2018, un estudio a nivel nacional halló que en Estados Unidos son más los policías que se suicidan que los que mueren cumpliendo con su deber. Un dato estremecedor.

La situación es tan compleja que hoy los oficiales de policía tienen el mayor riesgo de suicidio entre todas las profesiones registradas en esa nación, por una combinación fatal: estrés intenso, presión para ocultar su angustia emocional y fácil acceso a un arma de fuego.

Tan solo en el año pasado, 167 policías se suicidaron, pero mientras que en lo que va de 2019 lo han hecho ya 130, cuando aún faltan tres meses para que culmine el año, de acuerdo con Blue Help, una organización que apoya la prevención de este problema a nivel nacional, informa la publicación de la BBC.

“Lo grave es que ese número apenas refleja los suicidios confirmados. Algunos expertos indican que esas cifras pueden ser mayores debido a que algunas familias prefieren no reportar la causa de la muerte o describirla como algo natural”, agrega.

En el capítulo que titula “Una realidad silenciosa”, el reportaje de BBC comenta que “La ciudad de Nueva York es la que tiene peores números a nivel nacional”, y agrega que “el jefedel  departamento de policía (NYPD, por sus siglas en inglés), James O’Neill, declaró una emergencia de salud mental debido al suicidio de nueve policías en los últimos meses”.

«Necesitamos cambiar la cultura. Necesitamos asegurarnos de que nuestros policías tienen acceso a programas de salud mental, para que puedan hacer bien el trabajo que quieren hacer», señaló O’Neill.

En otro aparte del artículo citado se comenta lo siguiente: “Pero la crisis continúa. Robert Echeverría, de 56 años, murió por una herida de bala que él mismo se disparó en agosto de este año, solo un día después de que otro policía, Johnny Ríos, se suicidara”.

“La hermana de Echeverría, Eileen, le dijo a la BBC que ella había contactado a Asuntos Internos sobre la salud mental de su hermano. Incluso pocas semanas antes de su muerte”.

“El NYPD dijo que iba a investigar, pero nada ocurrió. Ella culpa a los altos mandos”, concluye en este sentido el artículo.


Compartir en:
WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
error: Contenido Protegido !!